Capitalismo contra cooperativismo en un organismo: el cáncer

Me tomaré la libertad de traducir un párrafo de la cuarta edicion de Biología Molecular de la Célula (por Alberts B, Johnson A, Lewis J, et al. New York: Garland Science; 2002). Esta definición la leí al final del curso de Biología Celular que se impartía en primero de Biología en la Universitat Autònoma de Barcelona por Lleonard Barrios allá por 1996, y la verdad que se me quedó gravada en la mente.

Así, a diferencia de las células libres como las bacterias, las cuales compiten para sobrevivir, las células de un organismo pluricelular deben colaborar. Para coordinar tal comportamiento, las células envían, reciben y interpretan una serie de señales que sirven como controladores sociales, diciendo a cada cual como deben actuar. Como resultado, cada célula se comporta de una manera socialmente responsable, quiescente, dividiéndose, diferenciándose o muriendo en favor del organismo. En un cuerpo humano con más de 1014 células, cada día billones de ellas experimentan mutaciones, dañando potencialmente el control social. Y aún peor, la mutación podría dar a una célula una ventaja selectiva, permitiendola dividirse de manera mas rápida que sus vecinas, convirtiéndose así en la fundadora de un creciente clon mutante. Una mutación que produce un tal comportamiento egoísta por parte de individuos de la cooperativa puede poner en peligro el futuro de la empresa. Repetidas rondas de mutación, competición y selección natural dentro de la población de células somáticas solo pueden ir de mal en peor. Estos son los ingredientes básicos del cáncer: es una enfermedad en la cual un clon mutante de células empieza a prosperar a expensas de sus vecinos, pero que al final acaba destruyendo toda la sociedad.

Cada día, millones de células sufren mutaciones, que potencialmente las hacen cancerígenas. ¿Por que no llegan a forman tumores?. Pues básicamente por una serie de mecanismos de control que los organismos poseen para evitar que suceda una catástrofe. Destacaremos:

  • la reparación genética,
  • el suicidio programado (apoptosis)
  • y el sistema inmunológico.

La reparación genética es un mecanismo básico para la supervivencia de los organismos complejos. Són una serie de procesos por los cuales las células vigilan constantemente que el DNA no esté dañado, y en caso contrario, lo reparan. Si no existe reparación la célula entrará: o bien en un estado de senescéncia (célula durmiente, deja de multiplicarse), o de apoptosis (ver más abajo) o, en algunas ocasiones, llegará a formar un tumor.

El suicidio programado (apoptosis) son una serie de procesos bioquímicos que permiten a la célula quitarse de enmedio cuando algo en su interior va mal. Existen sensores celulares que permiten a la célula saber que, por ejemplo, ha sufrido una mutación que no ha sido reparada y que es peligrosa para el organismo. Esos mecanismo de control pondrán en marcha la apoptosis que finalizará con la muerte celular controlada, de manera limpia y organizada. El organismo hace millones de años que aprobó leyes pro-eutanasia.

Si todo esto falla, todavía queda el un último control, que es el sistema inmunológico. Está dotado de células capaces de detectar señales extrañas en el exterior de las células tumorales, y acabar con ellas.

Cáncer es una palabra que engloba a millones de diferentes entidades: Cada paciente tiene un cáncer distinto al de otro paciente, aunque sea del mismo tipo. Y cada cáncer es distinto en el tiempo y en el espacio a si mismo.

Vayamos por partes. ¿Que quiero decir con: Cada paciente tiene un cáncer distinto al de otro paciente, aunque sea del mismo tipo?

Partiendo de que cada individuo es distinto geneticamente a los otros (y aun más epigeneticamente), y que el cáncer no deja de ser una célula de un individuo que ha sufrido una serie de mutaciones que la han llevado a ser tumoral, se entiende que también será distinta a la de otro individuo con distinta información genética. Aquí me gustaría hacer un inciso, y comentar que en un tumor no sólo hay células tumorales. También hay células no mutadas, las denominadas células estromales. Estas células, que podríamos llamar de relleno-funcionales, son por ejemplo, células inmunes, los vasos sanguíneos y las células encargadas de crear la materia que rellena el espacio dejado entre células. Estas células estromales desempeñan un papel fundamental en el desarrollo tumoral, de una manera ya sea positiva o negativa.

¿Y que cada cáncer es distinto en el tiempo y en el espacio?

Una de las características de las células tumorales es que se saltan los controles celulares a la torera. Esa falta de control, hace que acumulen al cabo del tiempo más mutaciones. Eso implica que un tumor al final, será probablemente distinto a como era al principio. Ademas de eso, las células tumorales presentan mucha plasticidad. Esa plasticidad les permite adaptarse a medios muy distintos. Un ejemplo es la metástasis que es cuando un tumor coloniza otro órgano, y para ello necesita adquirir características de las células de ese otro órgano. Es decir que una célula de piel es incapaz de vivir en el hígado, ya que no es su ambiente natural. Las metástasis son capaces de colonizar órganos a los cuales no pertenecen. Así pues, la célula de la metástasis será muy probablemente distinta de la célula cancerígena del tumor de origen (primario). Además de que un tumor presentará en el espacio diferencias de tipo fisiologico (pH, concentración de oxígeno, de glucosa, etc, etc) que harán que las células tumorales sean distintas al adaptarse a esas diferencias.

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Acerca de Antoni Torres Collado

Siempre me gustó la ciencia, era fan de "Erase Una Vez: la Vida" y de "el Mundo de Beakman". Mi primer libro de cabecera fué "Cosas y Casos" y "Las Aventuras del Coronel Mc Mister". Así que escogí el lado oscuro. Me gradué en Biología, especialidad de microbiología en la Universitat Autònoma de Barcelona en el 2000, y empecé el doctorado en Inmunología y Biología Celular en el Hospital Universitari de Sant Pau i la Santa Creu de Barcelona. Lo terminé a finales del 2007 en el Hospital de la Vall d'Hebron de Barcelona con una tesis sobre proteasas y cáncer, para empezar una estancia postdoctoral en Los Angeles (California) en los campos de angiogénesis, cáncer, desarrollo e inmunoterapia. Actualmente resido de nuevo en Barcelona.
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4 respuestas a Capitalismo contra cooperativismo en un organismo: el cáncer

  1. perlita1 dijo:

    Quiero agradecerte esta explicación, porque me ha abierto los ojos ante dudas que yo tenía y no había encontrado una descripción que me las aclarara.

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  2. mrobot dijo:

    Altamente interesante. Buen post, claro y conciso.

    Le gusta a 1 persona

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